26/03/2012

Leopoldo Brizuela, Premio Alfaguara de Novela 2012 por "Una misma noche"

Madrid. Lunes, 26 de marzo. El escritor argentino Leopoldo Brizuela ha sido galardonado con el Premio Alfaguara de Novela 2012, dotado con 175,000 dólares (unos 133,306€) y una escultura de Martín Chirino, por la obra Una misma noche, presentada bajo el título La repetición y con el seudónimo Pickwick. El jurado, presidido por Rosa Montero y compuesto por Montxo Armendáriz, Lluís Morral, Jürgen Dormagen, Antonio Orejudo y Pilar Reyes (con voz pero sin voto), ha declarado ganadora la novela por mayoría.

En esta convocatoria del Premio Alfaguara se han recibido 785 manuscritos originales, convirtiéndose en la convocatoria con más participación en la historia del Premio. En total 785 manuscritos optan al galardón, de los cuáles 307 se han enviado desde España, 143 se han recibido en Argentina, 108 en México, 47 en Colombia, 31 en Estados Unidos, 25 en Chile y 25 también en Ecuador, 23 en Perú y 16 en Costa Rica, Panamá y Nicaragua. También en Uruguay se han recibido 14 originales, 12 en Guatemala y Honduras, 9 en El Salvador, 8 en Venezuela y 8 también en Bolivia, 5 en la República Dominicana y 4 en Paraguay. 


Leopoldo Brizuela
nació en 1963 en La Plata, provincia de Buenos Aires, Argentina. Estudió Letras en la Universidad de La Plata. Es narrador, poeta y traductor. Su primera novela, Tejiendo agua, escrita a los diecisiete años, obtuvo el Premio Fortabat 1985. Inglaterra. Una fábula ganó el Premio Clarín de Novela 1999 y el Premio Municipal de la Ciudad de Buenos Aires, y fue publicada en varios países, con reseñas consagratorias en medios internacionales como Le Monde, El País y La Folha de São Paulo. Es autor también de la nouvelle El placer de la cautiva (2001), el libro de relatos Los que llegamos más lejos (Alfaguara 2002) y la novela Lisboa. Un melodrama (Alfaguara Argentina, 2010; Alianza, 2010), entre otros libros. Ha traducido a Henry James, Flannery O’Connor y Eudora Welty, entre otros autores. Fue escritor residente del Banff Center For the Arts, Canadá; del International Writing Program de la Universidad de Iowa, y recibió el subsidio de la Fundación Gulbenkian de Lisboa para el estudio de la cultura portuguesa. Colabora habitualmente en los diarios Clarín y La Nación, y coordina talleres de escritura creativa.

Una misma noche cuenta la historia de Leonardo Diego Bazán, escritor en la cuarentena, que regresa a la casa de sus padres para cuidar de su madre viuda. Un día es testigo del asalto de la casa de sus vecinos por parte de las fuerzas del orden, y el incidente abre el dique de sus recuerdos: en el año 1976, esa misma casa sufrió otro ataque. Entonces vivían allí los Kuperman, Leonardo contaba 13 años y Argentina estaba sumida en el terror de la Junta Militar. El suceso originó una huella imborrable en la memoria del adolescente, sobre todo al descubrir el papel que jugó su padre en todo aquello. Leonardo empieza a escribir una novela con la intención de rescatar y exorcizar un pasado que había querido olvidar. Sus pesquisas se centran en la figura de Diana Kuperman, quien, durante esa época de terrorismo de estado, sufrió tortura psicológica. Así pues, el relato, mediante un diálogo constante entre los años 2010 y 1976, sirve de indagación y purga de una de las etapas más tenebrosas de la política argentina, reflejando, sin un ánimo maniqueo, tanto a las víctimas como a los verdugos.

Desde su primera edición, en 1998, han presidido el Premio Alfaguara: Carlos Fuentes, Eduardo Mendoza, Alfredo Bryce Echenique, Antonio Muñoz Molina, Jorge Semprún, Luis Mateo Díez, José Saramago, José Manuel Caballero Bonald, Ángeles Mastretta, Mario Vargas Llosa, Sergio Ramírez, Luis Goytisolo, Manuel Vicent y Bernardo Atxaga.

El Premio Alfaguara de Novela se ha convertido en un referente de los galardones literarios de calidad otorgados a una obra inédita escrita en castellano. Su proyección en todo el ámbito del idioma español ha propiciado una difusión internacional de primer orden, apoyada por la edición simultánea de las obras ganadoras en España, Latinoamérica y Estados Unidos. Hasta el momento han obtenido el Premio Alfaguara de Novela: Caracol Beach de Eliseo Alberto y Margarita, está linda la mar de Sergio Ramírez (ambos ganadores de la primera edición),  Son de Mar de Manuel Vicent, Últimas noticias del paraíso de Clara Sánchez, La piel del cielo de Elena Poniatowska, El vuelo de la reina de Tomás Eloy Martínez, Diablo Guardián de Xavier Velasco, Delirio de Laura Restrepo, El turno del escriba  de Graciela Montes y Ema Wolf, Abril rojo de Santiago Roncagliolo, Mira si yo te querré de Luis Leante, Chiquita de Antonio Orlando Rodríguez, El viajero del siglo de Andrés Neuman, El arte de la resurrección de Hernán Rivera Letelier y El ruido de las cosas al caer de Juan Gabriel Vásquez.

Todos ellos tuvieron una difusión intercontinental y presentaron sus obras en casi todos los países de habla hispana a lo largo del año de promoción. Además, la novela ganadora se distribuye simultáneamente en 19 países de habla hispana, llegando a más de 400 millones de hispanohablantes. Los sucesivos Premios Alfaguara han sido traducidos a numerosas lenguas, obteniendo las mejores críticas en el ámbito internacional, además del reconocimiento de destacados galardones, lo que ha corrobora la calidad literaria de las obras ganadoras. La novela premiada en 2009, El viajero del siglo, de Andrés Neuman, fue galardonada en España, un año después, con el Premio de la Crítica Literaria. Por su parte, Abril rojo, de Santiago Roncagliolo (Premio Alfaguara de Novela 2006), ganó el pasado año el Independent Foreign Fiction Prize, uno de los galardones ingleses más prestigiosos, cuyo jurado premia la mejor obra de ficción traducida en el Reino Unido.

Asimismo, el éxito del Premio Alfaguara de Novela se ha reflejado en la frecuente contratación de traducciones a otras lenguas y en la adaptación al cine que llevó a cabo Bigas Luna con su película Son de Mar, basada en la novela homónima de Manuel Vicent.

Como en ediciones anteriores, el fallo del Premio ha sido retransmitido en directo a través de las páginas web de: www.alfaguara.com/es, www.elpais.com, www.cadenaser.com, www.prisa.com, www.espaciodelibros.elcorteingles.eswww.ambitocultural.es.

  

Leopoldo Brizuela

Leopoldo Brizuela nació en 1963 en La Plata, provincia de  Leopoldo Brizuela nació en 1963 en La Plata, provincia de Buenos Aires, Argentina. Estudió Letras en la Universidad de La Plata. Es narrador, poeta y traductor. Su primera novela, Tejiendo agua, escrita a los diecisiete años, obtuvo el Premio Fortabat 1985. Inglaterra. Una fábula ganó el Premio Clarín de Novela 1999 y el Premio Municipal de la Ciudad de Buenos Aires, y fue publicada en varios países, con reseñas consagratorias en medios internacionales como Le Monde, El País y La Folha de São Paulo. Es autor también de la nouvelle El placer de la cautiva (2001), el libro de relatos Los que llegamos más lejos (Alfaguara 2002) y la novela Lisboa. Un melodrama (Alfaguara Argentina, 2010; Alianza, 2010), entre otros libros. Ha traducido a Henry James, Flannery O’Connor y Eudora Welty, entre otros autores. Fue escritor residente del Banff Center For the Arts, Canadá; del International Writing Program de la Universidad de Iowa, y recibió el subsidio de la Fundación Gulbenkian de Lisboa para el estudio de la cultura portuguesa. Colabora habitualmente en los diarios Clarín y La Nación, y coordina talleres de escritura creativa.

 

La crítica ha dicho…

 «Nació novelista. Al leerlo, por momentos recordaba las mejores páginas de Onetti. Pero es mejor. La frase, más dominada.»

Héctor Bianciotti

 Sobre Inglaterra. Una fábula

«Una obra maestra llena de bríos, un apasionado abrazo al mundo, la lengua y las grandes obras literarias que los inventan. Vasto cuento, novela histórica y odisea en parte real, Inglaterra. Una fábula bucea admirablemente en el corazón de la cultura y de su imperio.»

Le Monde

 

«Inglaterra es una novela compleja y bien construida, generosa pero también exigente con sus lectores, amplia en cuanto a los materiales y a las cuestiones que despliega. Con una trama cuidadosamente desarrollada, (...) esta novela ha sabido escapar a los mandatos de liviandad y sencillez.»

Martin Kohan, Los Inrockuptibles

 

«Fundir a Shakespeare con Jack London, Inglaterra con la Tierra del Fuego, lo novelesco a lo poético: esta peligrosa apuesta, el escritor argentino Leopoldo Brizuela la ha ganado plenamente. Su primera novela traducida al francés es una obra maestra llena de bríos, un apasionado abrazo al mundo, la lengua y las grandes obras literarias que los inventan. Vasto cuento, novela histórica y odisea en parte real, Inglaterra. Una fábula bucea admirablemente en el corazón de la cultura y de su imperio.»

Le Monde

 

«Enmarcada por la ensoñación de los visitantes actuales de una isla austral, la novela se despliega con la precisión de una obra de suspenso, la capacidad de sorpresa de un libro de aventuras y la grandeza intelectual de una búsqueda del espíritu. Compleja pero perfectamente legible, tachonada de alusiones y sutilezas, se cumple en su vasto desarrollo con rara eficacia. Escrita con un lenguaje claro y casi siempre subordinado a los intereses del relato, puede leerse en el despliegue de su frondosa anécdota pero también, y sobre todo, como una metáfora capaz de ligar literariamente la esfera de la poesía y el teatro con las polémicas cuestiones de la religión, la política y la antropología.»

Guillermo Saavedra, La Nación

 

«Leopoldo Brizuela puso la historia al servicio de una novela excepcional. Inglaterra es una de las novelas argentinas mejor escritas de la última década.»

Andrés Rivera

 

«Ha sido una felicidad premiar una obra escrita con tanta sabiduría y talento narrativo. La novela tiene un comienzo inquietante por el espacio desolado que encierra esas criaturas casi abandonadas a su destino entre el viento, la soledad del sur, el mar. Hay mucha inmensidad en la geografía y paralelamente- uno siente que está en la intimidad de los sobrevivientes. El lenguaje está usado con exquisita destreza. Hay prudencia en el uso de los recursos y las descripciones de cada uno de los personajes se nos va dando gradualmente, lo que crea un suspenso no tanto en los hechos como en las personas involucradas en esa historia mágica. La narración se desliza naturalmente, no resbala, no se detiene, no decae nunca.»

Augusto Roa Bastos

 

«El libro es el resultado del deslumbramiento por la capacidad que tiene el arte, en sus momentos más fulgurantes, de igualarse a aquello que representa, de dejar de representar para ser (...). Inglaterra es una novela cargada de metáforas e imágenes evocativas, como si lo que de hecho estuviese siendo narrado allí fuese otra cosa, que no se entrega, pero que guía todo y a todos, que barre el mundo, llevando al Almighty Word de un lado para otro, océano afuera, a la deriva, hacia lugares insensatos, hacia donde nunca nadie pensó ir.»

Bernardo Carvalho, Folha de São Paulo

 

Sobre El placer de la cautiva

«Leopoldo Brizuela es un narrador delicadísimo, que dispone los elementos de El placer de la cautiva con la precisión cronométrica que merece la brevedad de una nouvelle. Parejas cuotas de sobriedad, lirismo y humor se distribuyen el tono de una narración en la que toda palabra parece ocupar su justo lugar.»

Mariana Amato, La Nación

 

«El placer de la cautiva es la delicada historia de un deseo. Allí se urde una parábola que enseña que, para quienes saben ser fieles al impulso, no hay mayor fuente de conocimiento y poder. Y es por último un homenaje al desierto y a los 'poetas y revolucionarios del mundo (que) hacían de aquella nada el escenario de sus ensoñaciones.'»

Jorgelina Núñez, Revista Ñ

 

«A la preocupación por la intriga sostenida, Brizuela le incorpora el pathos de la relación indio/cautiva, el toque de sexualidad que convierte lo gauchesco ya no en un género de la nostalgia paródica o la violencia espontaneísta, sino de neto tinte erótico.»

Guillermo Saccomano, Radar libros

 

 

Sobre Los que llegamos más lejos

«Los magníficos relatos que integran Los que llegamos más lejos se inscriben (...) en géneros narrativos tradicionales (la leyenda, la crónica, el mito, el cuento de hadas) pero para preguntarse (...) sobre los procesos de borramiento y de sustracción de la cultura bárbara en la constitución de la identidad nacional. En los límites de la lengua y en los bordes geográficos del mapa de la Argentina, Leopoldo Brizuela articula una de las respuestas.»

Sylvia Saítta, La Nación

 

«Es en el trabajo con la lengua donde quizá se encuentre el sentido más político de la narrativa de Brizuela. Acorde con la concepción de la literatura como memoria, y de la narración como una ética comunitaria, la lengua recupera la cadencia del relato tradicional, la simpleza y afectividad del léxico, la imaginación en torno a la materia y a las cosas que, como testigos mudos, sugieren el horror con sus silencios.»

Florencia Bonfiglio, CONICET

 

 

Una misma noche

Leonardo Diego Bazán, escritor en la cuarentena, regresa a la casa de sus padres para cuidar de su madre viuda. Un día es testigo del asalto de la casa de sus vecinos por parte de las fuerzas del orden, y el incidente abre el dique de sus recuerdos: en el año 1976, esa misma casa sufrió otro ataque. Entonces vivían allí los Kuperman, Leonardo contaba 13 años y Argentina estaba sumida en el terror de la Junta Militar. El suceso originó una huella imborrable en la memoria del adolescente, sobre todo al descubrir el papel que jugó su padre en todo aquello. Leonardo empieza a escribir una novela con la intención de rescatar y exorcizar un pasado que había querido olvidar. Sus pesquisas se centran en la figura de Diana Kuperman, quien, durante esa época de terrorismo de estado, sufrió tortura psicológica. Así pues, el relato, mediante un diálogo constante entre los años 2010 y 1976, sirve de indagación y purga de una de las etapas más tenebrosas de la política argentina, reflejando, sin un ánimo maniqueo, tanto a las víctimas como a los verdugos.

 Con un estilo directo y una orquestación poderosa de todos los elementos que conforman la historia, el autor consigue tratar con sobriedad un tema tan fácilmente dramatizable como las heridas del pasado. Una obra sobre el conflicto entre presente y memoria, la eterna disyuntiva de los países que sufrieron una dictadura y que se debaten entre el olvido y el perdón. 

 «¿Por qué es tan difícil recordar esa época? ¿Simplemente porque en ella sucedían cosas monstruosas? ¿O porque yo había sido testigo de que cualquiera puede volverse monstruoso y eso es lo intolerable?»

Premio Alfaguara de Novela 2012

Premio Alfaguara de Novela 2012

Ediciones Generales. Grupo Santillana

Calle Juan Sánchez Ramírez No. 9

Ens. Gascue, Santo Domingo

República Dominicana

Teléfono: 809-682-1382 ext. 253

Fax: 809-689-1022

Mail: alfaguara2@santillana.com.do

Tres Tristes Tigres